¿Y por dónde empiezo?

Pues esta fue la pregunta que se me pasó por la cabeza hace ahora justo una semana cuando, estando de vacaciones en Las Vegas, recibí un email que me hizo una grandísima ilusión. Este email tenía como remitente a Little Guilty Things, y en él me decían Anna y Esther que había sido la elegida para entrar a formar parte de este proyecto. Mi respuesta fue un SI rotundo.

Soy fiel seguidora de este blog desde sus inicios gracias a la amistad que me une a la antecesora en mi puesto, Maria. Creo que desde que Little Guilty Things inició su aventura no me he perdido ni una sola de sus publicaciones, y día tras día he podido ir conociendo a Anna y Esther. Y así, sin ni siquiera haberlas visto jamás en persona, es como si las conociera de toda la vida. Con los posts de Anna, Esther y María me he reído, me he emocionado y me he sorprendido, todo ello gracias a su generosidad de querer compartir con sus lectores sus vidas, sus opiniones, sus impresiones y los momentos más importantes de sus vidas. Es por todo esto por lo que me siento muy agradecida de formar parte de la Little Guilty Things Family a partir de hoy.

Después de darle vueltas a los temas que me venían a la cabeza durante el vuelo de vuelta a Barcelona -y ya os digo que más 16 horas de vuelo dan para pensar mucho- llegué a la conclusión que este primer post quería que fuera un GRACIAS a Anna, Esther y María por contar conmigo. Espero no defraudaros chicas 😉 María, ¡¡¡te guardo tu sitio para cuando puedas reincorporarte!!!

A partir de hoy me tendréis aqui todos los viernes y, semana tras semana, me podréis ir conociendo un poco mejor, saber lo que me gusta, lo que rotundamente no soporto, mis opiniones (siempre desde el respeto) y mis vivencias… ¡¡¡que no son pocas!!! Ya os adelanto que mi vida es de todo menos monótona y me faltan días en el calendario para poder hacer todo lo que me gustaría.

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Cómo bien habéis podido leer al inicio, estoy recién aterrizara de Las Vegas, así que ¿adivináis sobre que irá mi próximo post? ¡¡¡Estad atent@s!!! Os contaré como han sido mis mini-vacaciones en la Sin City (Ciudad del Pecado)… bueno, todo todo todo no… ya sabéis, What happens in Vegas stays in Vegas.

¡Hasta la semana que viene!

Marta

Hay días que no puedes vivir sin Barcelona

El otro día os explicaba lo complicado de vivir en el extranjero para ciertas cosas… la peluquería es una de ellas…

Hoy voy a hablaros de algo todavía peor, faltar a un día importante en tu ciudad como es Sant Jordi: el día de la rosa y el libro, el día de los enamorados en Cataluña.

Es un día en que a uno le da nostalgia no estar en casa, no poder pasear al salir del trabajo por Paseo de Gracia o Rambla de Cataluña… no ir a todo prisa al mediodía a comprar un libro para tu pareja… unas rosas para tu madre y tu abuela…

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Sant Jordi junto con San Juan son mis días preferidos en Barcelona. Me gustan las mujeres con rosas, los puestos de libros, las rosas solidarias, la rosa de mi antiguo jefe en la mesa del despacho. Me gustan los detalles… y los 20 grados que suele hacer en Barcelona en estas fechas.

Sin embargo este año pasaremos Sant Jordi en un sitio en el que ni existe y a 5 grados. ¡Pero también es primavera!

Desde aquí siento mucha envidia por los que estáis allí para celebrar este día… ¡disfrutadlo muchísimo por si algún año no es posible estar en casa!

¡Besos a todos y feliz Sant Jordi!

Esther

León come gamba

Como cada año, una está enganchada a Masterchef. No sé exactamente por qué razón, ni me gusta el formato, ni sé cocinar bien, ni tiene buena pinta lo que cocinan…pero allí estoy, cada martes por la noche enganchada a la tv hasta altas horas de la madrugada.

Y para mí, el máximo problema es ese, acaba tardísimo, tanto que se me cierran los ojos antes de que acabe el programa. Es que quién más y quien menos a las 00:45 está en la cama! A quién se le ocurre Suerte que la voz de pito de Eva Gonzalez me va despertando “asgpirantes, quedan 5 minutos”…

 La semana pasada, sin ir más lejos, me perdí lo mejor de todo el programa y de todos los programas, el momento león come gamba.

¿Es una broma?

¿Es una broma?

Todavía no me puedo creer la cutrada de plato que presentó ese concursante cuyo nombre ya he olvidado. No haré más leña del árbol caído pero…ya le vale!!! Aparte del mal gusto de la presentación, es un plato de un niño de 5 años!! Como diría un amigo: es ridiculoso!

Si queréis revivir el momento, podéis ver el video aquí.

Para variar, yo ya tengo mis favoritos, no os los diré por que tengo que perfilar un poco más a los concursantes, pero tengo bastante ojo clínico  y acostumbro a acertarlo. Me posicionaré en un par de programas va!

Mientras escribo todavía no ha empezado el programa así que no sé quién es el expulsado, pero prometo aguantar despierta toda la noche si hace falta. No me pienso perder otro momentazo como el de la semana pasada!.

Os dejo hasta el lunes que viene aspirantes!

Anna

De ahora en adelante… ¡Britney Spears!

Aunque no lo parezca, vivir en otro país tiene ciertos riesgos. Uno de ellos es, sin duda, ir a la peluquería. Algo tan sencillo como en España es ir a hacerte las mechas y a cortarte las puntas, en Estados Unidos es el terror de las extranjeras. Unas lo superan y otras pagamos el error…

Empezaré por el principio de la historia…

Érase una vez dos chicas: Estefanía y Esther tomándose un café en Chicago. Estefanía es de Alcorcón y Esther es de Barcelona. Las dos vivimos en Chicago.

Estefanía igual que yo se hace las mechas desde hace muchos años en España, así que decidió que como no iba a volver hasta dentro de un año, correría el riesgo de hacerse aquí todo el ritual.

A la semana siguiente quedamos y Estefanía estaba muy guapa. Mechas bien hechas y corte ideal. Muy del estilo de Estefanía.

En eso voy yo y hago lo mismo que ella… escojo una peluquería a tomar por saco a la derecha con unas puntuaciones en internet de la leche, me dan hora y me presento allí. Me atiende una tal Becky, mi estilista (y odiada Becky, 3 horas después de la presentación). Una tía de 23 años muuuuy americana. Pelo rubio en plan Barbie girl, un poco redondita y con voz nasal.

Las instrucciones eran sencillas: Full highlights and cut. Please I would like to have the hair in the same way but healthier. Bien. Esto significa mechas de raíz a puntas y corte para sanear el pelo con la misma forma.

Pero no podía ser todo tan bonito como en la historia de Estefanía….



Resulta que en este país, pidas lo que pidas, todo tiene mil especialidades. Por ejemplo: vas a un restaurante y pides un Club Sándwich. ¿Qué pasa en España? Te lo traen en 10 minutos. ¿Qué pasa en USA? Que te pasas 10 minutos contestando preguntas al camarero del plato que pides. ¿Con pan de cereales, blanco, negro, de molde, de barra?, ¿le quieres añadir aguacate?, ¿bacon?, ¿el huevo cómo lo quieres?, ¿frito, revuelto, frito con la yema amarilla, rosa, duro, poché? y luego las patatas. Que si las quieres en puré, fritas, fritas en forma de cubos, aplastadas con kétchup…

Con la peluquería no podía ser menos…. y lo que parecía una labor sencilla se convirtió en toda una declaración…

¿Would you like highlights or do you prefer balayage?, ¿Would you like blonde or a little bit darker to obtain a more natural color? Y así más o menos los diez minutitos de rigor… a los que contesté highlights from here to here (señalando debidamente con los deditos) y un color rubio del norte de Europa, tirando a blanco, no a amarillo pollo de abuela de Benidorm.

¿Resultado? Parezco todo menos española. Llevo un color que parezco la animadora de un equipo de High School -de esas que se enrollan en las pelis con los quarterbacks-. O Britney Spears… pero Britney Spears ahora… no cuando saltó a la fama con Hit me baby one more time



La tipa decidió, porque le salió tal que así de las pelotillas hacerme el puñetero balayage y además ponerme un color rubio/amarillo/anaranjado…  y el resultado fue básicamente que hace una semana que  no parezco yo y que mi marido me llama BRITNEY en la intimidad.

¿Lo peor? ¡Que ni me atrevo a ir a la peluquería a arreglármelo!

Esther

¿Y qué me pongo?

Un año más ha llegado nuestra ansiada primavera y con ello las también tan esperadas alergias y astenias.

También un año más, llegan esos días de llúvia, sol, airecito, ahora tengo un poco de frío ahora un poco de calor. Todo en 24 horas. A más, todavía no es plan de poner el aire acondicionado, al menos en el curro, y llega un punto del día en que sin darte cuenta, se te están cociendo los pies.

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También apetece sí o sí comer y tomar algo en terrazas al solecito claro, pero acabas cogiendo frío. Y sabiéndolo, erre que erre, terrazas llenas! Y luego pasa lo que pasa.

Y como siempre, a mis 33 tacos todavía me pilla el toro. No sé nunca qué ponerme en esta época. Y por lo que parece este año todavía menos. Tengo un catarro encima que ni os explico.

Me he quedado sin voz a la primera de cambio y me lloran los ojos sólo de respirar. La primavera, es mágica. Bueno, espero que pronto pueda a volver a respirar con normalidad!

En fin, de cara al año que viene tengo que empezar a estudiarme bien cómo tengo vestirme para no volver a pillar el catarro del siglo.

Bienvenida primavera, bienvenido catarro!

Anna