Vámonos de brunch

María ayer nos habló de un posible tattoo para ella, creo que mientras se lo piensa, decide el dibujito y el lugar donde hacérselo nos da tiempo de dar la vuelta al mundo un par de veces.

Pero por si se decide pronto, yo la esperaré por aquí cerquita para ver en primera linia el resultado.

Si como yo, tampoco queréis (yo quiero) o podéis ( yo no puedo) dar 2 vueltas al mundo os propongo descubrir un sitio muy chulo que me recomendó una amiga.

El sitio en cuestión está en el barrio de St. Antoni, en Barcelona y se llama Tonka. Esta zona está cerca de Poble Sec y del Paral.lel y  está viviendo un despertar, sobretodo culinario, que flipas. Hay un montón de sitios chulos y cada vez que abren uno nuevo, es igual o más chulo que los demás. Unos meses atrás yo también vivía en Poble Sec( un día os explico con más detenimiento) y iba mucho al Bar Calders, Tarannà, Cometa y al Federal café(lo más), de los primeros de la calle Parlament.

Pero este nuevo sitio que me hizo descubrir mi amiga no tiene nada que envidiar a los que ya conocía.

Esta vez fuimos a hacer un brunch, aunque también sirven cenas( habrá que probarlo). El brunch es tipo bufet y sólo vale 12.-€. Digo solo por que todo está súper buenísimo y es casero. Podemos encontrar pastel de chocolate, madalenas, carrot cake, madalenas de cabrales ( me encantaron), zumos, cafés, bollos salados, embutidos y quesos etc…una vacanal romana, vamos. Aparte, puedes escoger platos extras, pagando extra también, claro. Ah y reservan!.

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My friend es viciosilla como yo, sobretodo de dulces y pasteles y como es repetidora del lugar, lo tiene todo organizado, primero hace unas cuantas tandas de dulce y después se pasa al salado. Mi técnica es más anárquica, bueno, en realidad no tengo técnica, como por los ojos.

Os recomiendo el sitio porque aparte de brunchear (me lo invento) súper bien es muy mono y acogedor, es el típico restaurante que María encontraría encantador. El ambiente es un poco de modernos pero se aguanta perfectamente.

Lamento no tener fotos que hagan justicia al Tonka, tengo que mejorar este aspecto, lo se. Pero podéis mirar fotos en tripadvisor y en su página de facebook.

Espero veros por allí, sin duda, yo volveré. Qué 12.-€ más bien invertidos para un medioía tonto de domingo!

Me despido hasta el miércoles, mientras, sed felices y id a descubrir St. Antoni!

Anna.

Tatto sí, tatto no.

Hola a todos, como ha ido la semana? Mañana ya es viernes, que bien, ¿no? yo mañana me voy todo el fin de semana a celebrar la despedida de soltera de mi amiga Gemma , que ganas… ya os contaré!

Hoy quería preguntaros vuestra opinión respecto de un tema: ¿Tatto sí o Tatto no?, el verano pasado ya divisé a lo lejos cierta necesidad de hacerme uno, pero lo pude controlar. No estaba muy segura, me dan miedo las agujas y me frena el hecho de que sea para toda la vida. Pero ha vuelto el buen tiempo (bueno evidentemente esto es un decir porque estamos teniendo un tiempo patético para el mes en el que estamos, o frío o calor pero un día cada cosa, no) y con él las ganas de hacerme uno. Pero esta vez ya no está ahí a lo lejos, no, este año ha llegado hasta la misma puerta.

Algunas seguidoras del blog me han pasado fotos de sus tattos para que me inspire, muchas gracias chicas!!

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Como dice mi amiga Anna, creo que esto es propio del verano. Ella dice que en verano también tiene ganas de hacerse uno, es la única o le pasa a alguien más? Reconozco que todas nos vemos con nuestra camiseta The Hip Tee, shorts y flip-flops, el pelo así como despeinado pero evidentemente con un curro detrás que ni con el tratamiento de keratina de Anna, un borsalino, las Wayfarer y un mini tatuaje -del tipo llevo pero no llevo, enseño pero no enseño- en una playa de Formentera. Pero claro, en mi caso, los shorts los dejamos para otra ocasión porque una, muy a su pesar, conoce cuáles son sus limitaciones, las camisetas The Hip Tee me encantan pero me compré dos en una súper oferta de estas que una encuentra un día por internet y no sé si es el modelo o qué es pero no me quedan bien. El borsalino lo tengo y me lo pongo esto vale, las Wayfarer, mis gafas por excelencia las acabo de perder, así que tampoco contamos con ellas y lo de Formentera por ahora tampoco, con lo cual, plantearse lo del tatuaje tampoco es lo mismo, no creéis?

Después otra cosa es dónde y qué me hago. He empezado a guardar algunos en mí pinterest, podéis cotillear y opinar. De momento de las Little Guilty solo tengo la opinión de Esther, radical como ella misma: “no me gusta, me parece sucio.” Anna de momento no me ha dicho nada. Personalmente me gustaría una cosa pequeñita, sin color y en un sitio que no se vea. Esto último es una tontería en toda regla, ¿hacerte un tatuaje para que no se vea? Pues sí amigos, esto es lo que quiero. (Cualquier fan de los tatuajes de verdad o un tatuador profesional pensará, típica niña que ahora se quiere hacer un tatuaje… a cualquier cosa se llama tatto ahora, que si una estrellita, que si un corazón… y seguramente tendría razón.)

Otra cosa que me preocupa y con eso termino el primer capítulo de tatto sí, tatto no, es qué pasa cuando te haces mayor. Claro te lo tendrás que hacer en una parte del cuerpo que no se arrugue porque ya me dirás como quedaría… bueno como veis se me plantean muchas dudas, se aceptan, valoran y agradecen todo tipo de opiniones, no os cortéis.

Hasta la semana que viene.

Maria

Adicciones, manías, costumbres y obligaciones

Mi primera adicción es dormir más de 8 horas al día. ¡Me encanta! Aunque tengo la manía de liarme por las noches haciendo algo y nunca termino durmiendo más de 7.

post estherPara intentar salvar los desperfectos de las escasas horas de sueño, tengo la obligación personal de no salir de casa sin mi antiojeras Bobbi Brown y una buena base de la fabulosa BB Cream de L’Oreal París ¡un must! Mi toque final, unos polvos bronceadores –procuro limitarme- pues no querría parecer Danzel Washington –aclarar que dormir con él no me importaría, no obstante… ¡Qué guapo es!- y un poco de máscara en las pestañas.

Tengo la costumbre de hacerme un café Nespresso nada más aterrizar en el despacho. Además de lavarme la cara (8:45) y ponerme crema hidratante (8:46); tomarme un café a las 9:15 me ayuda a despejarme… Luego empiezo con las costumbres, entre las que se encuentra hacerme una “check list” con las cosas que debo hacer ese día, y sólo entonces, ya en tercer lugar, comienzan mis obligaciones: trabajar, trabajar, reírme un rato con alguna que otra compañera/o, comentar con las chicas nuevas ideas para la boda o el Blog y seguir trabajando. Para que veáis que mi vida no es cotidiana… ;)

Tengo la costumbre de ir a comer a casa y, mientras tanto, ver un programa en el que se resumen los últimos acontecimientos de la prensa rosa y en el que sus colaboradores opinan sobre los programas de televisión y series que se emitieron el día anterior (o noche), lo que me permite estar actualizada de todos los cotilleos. ¡Formación básica para mis cenas del fin de semana!

Por las tardes, tengo la costumbre de no hacerme cafés, pues de lo contrario mi cuerpo tiene la manía de no querer dormir por la noche. De modo que tengo la obligación de organizarme haciendo el trabajo más pesado por la mañana dejando, para por la tarde, el repaso final de los documentos -o las chorraditas diarias que provocan el estancamiento de temas.

Cuando un asunto me obceca o me enfado, tengo la adicción de ponerme tibia de chocolate, costumbre que me ha obligado a correr habitualmente para intentar perder peso, cosa que dicho sea de paso, no he conseguido después de 1 año corriendo. Ya sabéis lo que cuesta estar durita…. ¡Y más si vienes del blandurreo vario!

Todo para concluir que el hacer deporte no me adelgaza porqué me da más hambre, y como hago más deporte que el que tenía el hábito de hacer, me permito más caprichos, de modo que al final esto es un pez que se muerde la cola. ¡Pero soy muy feliz! ¡Y me caso en septiembre! De modo que me consuela pensar que adquiriré la costumbre de comer mejor (o menos) dentro de unos meses, o incluso ¡hacer más deporte!

Acostumbro a ducharme por la noche, lavarme el pelo y secármelo con un secador muy potente y un determinado cepillo –esto ya sería una manía-, pero como no tengo un pelo tan agradecido como el de María, todavía encima me lo tengo que planchar 5 minutos por las mañanas (8:40). ¡Una verdadera esclavitud! Pero el dress code del despacho no incluye, en ningún caso, los pelujos que Dios me ha dao’, de modo que invierto un poco más de tiempo en adecuarlo al “look recomendado” para proyectar una imagen cuidada, natural y sobria, intentando salvar así que nuestros clientes pudieran pensar que soy demasiado jovencita para asumir ciertas responsabilidades –o demasiado hippie, para qué engañarnos-. ¿No os parece que el pelo rizado es hippie? ¡Otra manía! ¿no? ;)

Esther

Luzco un pelasso

Esta semana me estoy dedicando a mi. Un poco de belleza no me va nada mal. Y es que la edad pesa ( y todo lo demás), acabo de cumplir 32 y alguna señal del paso del tiempo ya tengo. Por ejemplo, Siempre había dicho que o arrugas o acné, todo a la vez no se puede tener, y de momento, es lo que me está pasando! Horror. Tengo defectos cutaneos de teen y de mujer adulta a la vez.

Puesto que el tema piel es más complicado, de momento he empezado por centrarme en el cuidado del pelo. Al menos los efectos son más visibles a corto plazo.
Mi pelo es rizado a días y afro otros tantos, de color castaño. Yo lo quiero liso y rubio, como no podía ser de otra forma, todo lo contrario.
Rubia de bote ya lo soy, así que solo me faltaba matar el rizo. Como lo he hecho? He pasado a la acción, alisado de keratina.

     Kit post-alisado

Os explico como me lo hicieron a mi, primero me lavaron el pelo con el champú específico para el tratamiento y luego…me untaron el pelo con una crema densa, pero densa densa, tipo crema hidratante. Yo (inocente de mi) pensaba que luego me lavarían el pelo y me lo alisarían. Ja! te secan el pelo con esta pasta con el secador y luego con unas planchas potentes. Es decir, salí de la pelu con el pelo bastante más sucio de lo que me imaginaba. Para rematarlo, tienes que estar unos 4 días sin lavarte el pelo ni recogerlo con una goma ya que sino coge formas.

Suerte que tenía las neuronas despiertas el día que cogí cita con la peluquera, ya que he pasado el post-alisado en cuarentena en casa porque tenía vacaciones, rodeada solo de los más allegados. Realmente, es bastante freaky no poder lavarte el pelo porque te lo quieras alisar. Más freaky aún cuando llevas una pasta en el pelo, claro.

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Como dicen, para presumir hay que sufrir. Ahora que ya puedo ver el resultado de la keratina, no me arrepiento, ahora lusco un pelasso ( como dicen en el anuncio de Pantene). Liso natural, sin rastro de rizos ni encrespamientos, me lo seco un poco con el secador y ya! Estoy contenta, al menos mientras dure, se supone que varios meses.

Hasta aquí mi aventurilla con la keratina, si tengo alguna queja ( de momento no) ya os la contaré.

Os dejo hasta el viernes, os recomendaré un sitio chulo en Bcn para hacer un brunch.

Sed felices con o sin rizos!

Anna

Volando voy, volando vengo vengo…

Hola a todos!

Ya estoy de vuelta a Barcelona. Como sabéis la semana pasada estuve en EE.UU, concretamente en Dallas (Texas). dallasFue un viaje relámpago de trabajo bastante cansado. Cansado porque íbamos a trabajar y cansado porque cruzar el atlàntico dos veces en un intérbalo de 5 días con el consecuente cambio horario es bastante pesado. Por suerte no tuve ni el más mínimo síntoma de jet lag, con lo cual estoy como si no hubiera pasado nada, perfecta.

Dicho esto y ya situados, hoy os quería contar como llevo yo el tema de los aviones. La verdad que nunca me había dado miedo volar hasta hace unos tres o cuatro años. Desde que desapareció en el oceano aquel vuelo de Air France que hacía la ruta Brasil – Paris que ya no estoy tranquila. Sin embargo y por muy mal que lo pase no he dejado que este “miedo” me impidiera conocer otros países y otras culturas. Tener la oportunidad de viajar es un lujo y no quiero perdérmelo.

El año que me casé, que por cierto ya harà dos años (como pasa el tiempo de rápido por Dios), sí o sí tuve que coger varios vuelos largos, para el viaje de novios y después para otro viaje que hicimos a Perú. Me hacían tantísima ilusión los dos viajes que dejé el miedo a volar en casa y me armé de valor. (Pensad que antes en un vuelo Barcelona – Palma de Mallorca que no dura más de 25 minutos se me habían inclusio caído las lágrimas).

Como se que el miedo que tengo es totalmente infundado en el sentido de que gracias a Dios nunca he tenido ninguna mala experiencia y que por tanto es un “miedo psicológico” ideé una serie de trucos para engañar a mi perversa mente miedosa y convencerme de que no pasará nada y llegaremos todos a nuestro destino.

Os cuento algunos de mis trucos:

Antes de despegar:

- Nunca coger el asiento de la ventana, no puedo mirar por la ventanilla, me muero si veo que estamos en medio de las nuves a no se cuantos miles de kilómetros del suelo o del mar.

- Después miro las personas que vamos en el vuelo. Si veo famílias con niños o bebés a bordo pienso que no nos pude pasar nada. Los niños son tan inocentes y tienen toda la vida por delante, se que no les puede pasar nada malo, me dan confianza.

- Por último hago un repaso de la tripulación. Hay algunos que me dan más seguridad, no se como trasladaros la sensación que tengo en palabras, pero los veo profesionales y tranquilos y entonces yo también lo estoy.

Durante el vuelo:

- Mirar películas. Básicamente se trata de estar distraída, concentrarme en otra cosa y dejar de escuchar ruidos estraños.

- Dormir.

- Cuando se enciende la señal del cinturón primero miro de nuevo la cara de la tripulación, si ellos siguen relajados y a su aire me digo a mi misma, NO PASA NADA, es solo por precaución, y me repito lo que me dijo mi hermana un día: – tu piensa que es como si estuviéramos yendo en coche por una carretera y hubiera unos baches.

Y estos son algunos de mis trucos. Reconozco que después de este post podéis pensar que estoy como una cabra y se que son cosas para autoconvencerme de que no nos va a pasar nada, pero a mí de momento me sirve y esto es lo que me importa. Como os he dicho, se que el miedo que tengo es fruto de mi imaginación con lo cual, ¿qué mejor que dejar volar mí imaginación para combartilo?

Buen principio de semana, si alguién tiene un vuelo: “Feliz Vuelo”, y nos volvemos a ver el jueves!! besos.

Maria